BIOGRAFÍA DE MARÍA ELOÍSA NCHAMA MABALE NCHAMA

 

MARÍA ELOÍSA NCHAMA

Nacida el 28 de julio de 1991, en una Guinea Ecuatorial. Su formación académica traza un mapa singular: geología, transporte y logística, gestión de PYMES. Disciplinas que, a primera vista, pertenecen a mundos distintos, pero que comparten una misma lógica: comprender sistemas complejos: pues la geología enseña a leer lo invisible bajo la superficie. La logística, a ordenar el movimiento. La gestión, a sostener estructuras.

Y en ese cruce de saberes se empieza a dibujar un perfil: el de alguien capaz de moverse entre capas.

La trayectoria académica de María Eloísa Nchama se construye sobre una formación diversa y complementaria, desarrollada principalmente en Marruecos. Es licenciada en Geología por la Universidad Ibn Tofail de Kenitra, y cuenta además con una licenciatura en Transporte y Logística por la Universidad Europea de Escuelas Federadas (FEDE). A esta base se suma un diploma como Técnico Especializado en Gestión de Pequeñas y Medianas Empresas, así como certificaciones en idiomas: francés, que domina con fluidez, e inglés a nivel intermedio. Este recorrido académico revela una preparación orientada tanto al análisis técnico como a la gestión de sistemas organizativos.

En el ámbito profesional, su experiencia refleja una progresión constante en responsabilidades dentro de sectores administrativos, logísticos e institucionales. Inició su carrera como secretaria de dirección en la compañía CEIBA Intercontinental, para posteriormente desempeñarse como asistente de dirección en el ámbito del tránsito aduanero y gestión de mercancías. Su paso por la empresa HANGESA marcó una etapa clave, donde asumió funciones que evolucionaron desde la administración hasta la coordinación y la gestión de compras y ventas, consolidando un perfil versátil y operativo.

Más adelante, amplió su experiencia en la compañía Terminals Airports como responsable de compras, y dio el salto al sector público, donde ejerció como jefa de sección en la Dirección de Recursos Hídricos del Ministerio de Pesca y Recursos Hídricos. Actualmente, ocupa un cargo similar en el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Bosque, Pesca y Medioambiente, en el área de capacitación y formación profesional agraria. De forma paralela, ha ejercido como profesora de Geología y Ciencias Naturales, integrando así su vocación técnica con la transmisión del conocimiento.

Su actividad a favor de la ideología del partido, resumida en el principio de “hacer el bien y evitar el mal”, se inscribe en un terreno menos visible pero esencial: el de la organización. En el seno del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), y particularmente en Rabat, dentro de una célula regional, su papel en la afiliación y el control de la militancia revela una dimensión poco narrada de la actividad política juvenil.

“CUENTOS E HISTORIETAS DEL FOLCLORE FANG”



 La selva fang respira como un viejo dios dormido. En su espesura, la bruma se entrelaza con los murmullos del tiempo, los árboles, como simples guardianes de sombras, son custodios de secretos; testigos del primer fuego y del último canto. Bajo su follaje late una voz que no pertenece a los hombres, sino a la memoria de la misma tierra.  “Cuentos e Historietas del Folclore Fang” es el eco de esa voz, un intento por rescatarla antes de que el ruido moderno la devore. Cada relato, como una semilla, es palabra nacida del colectivo, de la memoria de niños, jóvenes y ancianos, congregados en las noches de luna llena para narrar cuentos al calor del fuego de leña. La presente obra es una colección de estas historietas que relatan historias como fragmentos del alma que el viento, compasivo, lleva de persona en persona, para que el olvido no triunfe. En estos cuentos, los animales, los niños y los espíritus son máscaras del misterio, espejos donde se reflejan las virtudes y los errores humanos. La moral fang, oculta entre risas, cantos y metamorfosis, vibra como un tambor que anuncia la eternidad de la enseñanza.

El primer relato, Los bebés de la pequeña aldea, se abre como un presagio. Dos recién nacidos conversan bajo la sombra del abandono, preguntándose qué es el amor antes de conocer el mundo. Su voz, apenas un murmullo, atraviesa la frontera entre la vida y la muerte. Es el llanto de los no amados, de los que quisieron ser y no fueron, de los que la tierra reclamó. El cuento no pertenece al reino de lo fantástico, sino al del espíritu. En él, la vida se anuncia y la conciencia precede a la palabra. El bebé que “decide marcharse” no muere: regresa a la fuente. Su desaparición no es tragedia, sino espejo del desamor que rige al hombre moderno.

Luego viene el reino de los animales. En La boda del sapo con la hija del Kezha, el humor y la farsa esconden una verdad tan antigua como el barro de los pantanos: las apariencias engañan. El sapo, con su piel vestida de astucia, burla al rey y conquista a la princesa. Pero cuando la lluvia limpia los engaños, el reino descubre la lección: el oro falso brilla solo hasta el amanecer.

Y allí, donde el sapo ríe, la rata canta. La rata valiente alza su pequeño cuerpo frente a leones y tigres, y vence no con garras, sino con palabra. Canta, y su canto es hechizo, sabiduría, revolución. La fuerza sucumbe ante la inteligencia, y en la selva queda grabado el recuerdo de que los débiles no lo son cuando poseen astucia. Los cuentos fang giran en un círculo de símbolos, como los danzantes alrededor del fuego. En Los cinco hermanos, cada miembro del cuerpo sufre por el error del otro: el ojo, el cuello, las piernas… todo se quiebra si uno se aleja de la armonía. Así enseña el bosque: lo que se rompe en el individuo hiere al clan, y lo que se cura en uno salva a todos.

En La quejica, la hija que reniega del trabajo enfrenta la sabiduría de su padre, quien con serenidad sentencia: “La suciedad del hogar implica alegría y prosperidad”. No hay ironía en esa frase, sino una verdad profundamente sabia. Quien limpia su casa limpia su espíritu; quien trabaja, canta con la tierra.

En El gusano y el aceite y en La gallina que nunca más volvió, la risa oculta el origen del mundo. Son fábulas del principio, donde cada gesto explica el destino: por qué las gallinas buscan gusanos, por qué el fuego se quedó con los hombres. El humor es apenas la piel de una cosmogonía secreta y reveladora.

Pero es en Nzang donde la palabra alcanza su vuelo más alto. La huérfana, despojada y pura, encuentra salvación en las alas del águila. El bosque, antes antagonista, se convierte en madre aliada; y la injusticia, en rito de iniciación. Nzang asciende, y su ascenso es el de todo espíritu inocente que sobrevive al mal.

El cierre llega con La abuela Moyong, guardiana del río y del alma de la comunidad. Ella canta y juzga, ama y corrige. Su canto separa a los justos de los culpables, y en la corriente del agua se decide quién merece cruzar. La abuela no es un simple personaje: es símbolo, frontera, eternidad.

Así, entre fábulas, proverbios y enseñanzas, “Cuentos e Historietas del Folclore Fang” se eleva como un himno tenaz. Sus narraciones duran lo que el fuego tarda en consumirse, y la noche las entrega al sueño para renacer en un nuevo día, donde la vida misma se convierte en el escenario donde se aplican las moralejas aprendidas en tantas noches junto al fuego.Un fuego encendido contra el olvido. Un tambor que recuerda a los hombres que la tradición muere solo cuando callan sus cuentos.

“Porque contar es invocar, y recordar es existir. Y mientras haya alguien que repita estas historias, la comunidad y sus tradiciones seguirán respirando” 

 

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